Tener ansiedad no te hace una mala mamá

  • En la Semana de la Salud Mental en los Estados Unidos un tema que afecta a muchas madres.
  • Pocas madres se atreven a hablar de ello: se trata de la ansiedad generalizada.
  • Si necesitas ayuda, pide ayuda. No sientas vergüenza. Todos los seres humanos tenemos que lidiar con algo diferente.

 

En la Semana de la Salud Mental en los Estados Unidos quiero hablarte de un tema que afecta a muchas madres y que pocas se atreven a hablar de ello, la ansiedad generalizada, condición que padezco desde niña pero que no fue diagnosticada hasta solo hace unos años.

La gente siempre me hace esta pregunta cuando les digo que sufro de ansiedad y ataques de pánico. “¿Qué se siente?”. Te digo algo: es lo más difícil de explicar, y si nunca has sufrido de ansiedad, es muy difícil que lo entiendas. Además, es un desafío porque para cada persona es diferente.

Sin embargo intentaré explicarlo. Cuando tengo un ataque de pánico esto es lo que suele pasar. Puede suceder en cualquier momento. Podría estar conduciendo, o viendo una película, o simplemente acostada en la cama durmiendo. Sí, ha sucedido cuando estoy durmiendo.

De repente, de la nada, siento que me ahogo y luego empiezo a sentirme mareada. Todo me da vueltas y pienso inmediatamente que me voy a desmayar. Esa simple sensación genera una reacción en cadena en mi cerebro liberando un montón de otros pensamientos aleatorios inexplicables que crean un gran desastre en mi cabeza.

“¿Qué pasa si es algo más grave, como un ataque al corazón?”, “¿Qué pasa si me vuelvo a dormir y nunca me vuelvo a despertar?” “¿Qué pasa si me desmayo y me estrello?” Entonces esos pensamientos se enredan.

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