Quantcast
Mundo Hispanico
Sirviendo a la comunidad hispana de Atlanta desde 1979

Matrimonio con esperanza

Alberto Brown | 9/20/2013, 1:45 p.m.
Matrimonio con esperanza
Recién casados. Martín Ramírez (izq.) y Fernando Palacios, ambos mexicanos y de 41 años, posan en la escalinata de la corte municipal en Queens donde el 14 de agosto se casaron por lo civil. | Cortesía UPUD

Una pareja está más cerca de obtener los derechos que antes se les habían negado, incluyendo la regularización del estatus migratorio de uno de ellos.

Ni en sus sueños Fernando Palacios y Martín Ramírez se imaginaron que su amor les abriría una ventana para regularizar el estatus migratorio de uno de ellos.

La pareja de mexicanos se conoció hace 11 años en una discoteca gay en Atlanta y desde entonces han vivido una relación que se ha solidificado con el tiempo.

Mientras que Fernando es residente legal desde hace más de tres lustros, Martín aún vive en la clandestinidad, temeroso de que un día lo detenga la policía para luego ser deportado.

“Hace siete años vivimos una experiencia muy desagradable en Gainesville. Un día Martín venía conduciendo, nos paró un policía, según porque él no traía su cinturón de seguridad, lo que era falso. Le pidieron su licencia y, como no la tenía, lo arrestaron y pasó ocho horas encerrado”, narró Fernando.

Tras pagar una fianza de mil dólares, Fernando pudo sacar de la cárcel a Martín y al poco tiempo se mudaron a Suwannee, en donde viven mucho más tranquilos.

Aun así, Martín piensa dos veces antes de manejar.

Gran victoria

Como millones de indocumentados en el país, Fernando y Martín esperan que el Congreso federal apruebe una reforma migratoria.

Sin embargo, una histórica noticia hace tres meses le dio a la pareja una nueva vía para solucionar el problema migratorio que les ha quitado el sueño en más de una ocasión.

El pasado 26 de junio, la Corte Suprema de Estados Unidos revocó una parte de la Ley de Defensa del Matrimonio (DOMA, por sus siglas en inglés).

El máximo tribunal determinó que la sección 3 de DOMA era inconstitucional ya que violaba las garantías de protección de igualdad de la Quinta Enmienda. Esa parte de la ley definía el matrimonio como la unión de un hombre y una mujer y no reconocía a las parejas gay.

A lo ancho y largo del país, la comunidad de gays, bisexuales, lesbianas y transgéneros (LGBT), así como los defensores de sus derechos, celebraron jubilosos el fallo del alto tribunal federal, pues se reconoció que los matrimonios del mismo sexo tienen los mismos derechos a nivel federal que sus contrapartes heterosexuales.

“No podíamos creer lo que decían en las noticias. Finalmente el gobierno reconoció que los matrimonios gay tienen los mismos derechos que los heterosexuales”, dijo Martín.

Apoyo presidencial

Barack Obama se convirtió en mayo en el primer presidente estadounidense en apoyar públicamente el matrimonio gay y fue uno de los primeros en aplaudir el fallo de la Corte Suprema.

“Cuando todos los estadounidenses son tratados como iguales, sin importar quiénes sean ni a quiénes aman, todos somos más libres”, expresó el presidente.

Inmediatamente le ordenó al secretario de Justicia, Eric Holder, y a otros miembros de su gabinete revisar los estatutos relacionados con esta decisión.

Así, en un anuncio hecho en agosto, el secretario de Estado, John Kerry, dijo que el Departamento de Seguridad Interna ya había comenzado a revisar solicitudes de residencia de matrimonios del mismo sexo. “Cuando haya parejas del mismo sexo solicitando una visa, el Departamento de Estado considerará la solicitud de la misma manera que se hace con la de parejas heterosexuales”, dijo Kerry.