Tras siete años, lo rechazan
Política migratoria afecta a un periodista de este medio
Gustavo Martinez | 7/3/2012, 1:09 p.m.
Actualización: Ya circula en la red una petición para ayudar al reportero de MundoHispánico Mario Guevara, luego de que medios locales y nacionales retomaran la historia sobre el rechazo a su petición de asilo.
La petición, creada por Latinos Unidos del Condado de Carroll, colecta firmas y le pide al presidente Barack Obama que detenga el proceso de deportación del periodista.
A unas horas de haberse creado—y al momento de esta actualización—la petición ya contaba con 492 firmas.
El proceso para obtener asilo político puede convertirse en una larga e infructífera espera para quienes lo solicitan.
Pedir asilo político en este país es meterse a una vida que puede cambiar súbitamente ante la incertidumbre y la falta de garantías.
Esta situación impacta especialmente a centroamericanos que solicitan asilo en cortes de Atlanta, explicó Monica Khant, directora ejecutiva de Georgia Asylum and Immigration Network.
“Aquí es muy difícil, en especial para centroamericanos, porque las cortes son más conservadoras que otras partes del país y, como la mayoría de casos que ven son de esos países, se han insensibilizado a los problemas y riesgos que corren estas personas”, explicó.
Así lo pareciera demostrar el caso del periodista de esta redacción Mario Guevara, cuya solicitud de asilo, tras siete años de esperar respuesta, fue rechazada por un juez de inmigración el pasado 21 de junio.
Además, datos nacionales de la Oficina Ejecutiva para la Revisión Migratoria indican que en el caso específico de salvadoreños la cuestión no es alentadora.
La agencia muestra que durante el año fiscal 2011 los salvadoreños presentaron 2,501 solicitudes de asilo, de las cuales se rechazaron 1,321 y se otorgaron apenas 163.
Guevara, que escribe para MundoHispánico desde diciembre de 2007, llegó a este país desde su natal El Salvador escapando del acoso y las amenazas de las que fue blanco por realizar su labor periodística.
Pero el juez Earl Wilson negó la petición, que incluye a su esposa y a su hija mayor, argumentando que la situación en su país mejoró, por lo que no corre ningún riesgo.
“Desafortunadamente no hay un límite de tiempo en el que un caso de asilo se pueda resolver. Hay unos que duran mucho más que el tiempo que nos tomó obtener la audiencia”, dijo Byron Kirkpatrick, abogado de Guevara.
El acoso y las amenazas
Como fotoperiodista de La Prensa Gráfica, Guevara documentó protestas y ataques de grupos radicales, trabajo que le comenzó a hacer de enemigos.
“Muchas de esas personas me comenzaron a asociar con el gobierno de derecha”, dijo. “Pensaban que yo era un policía encubierto”.
Tras varios meses de amenazas, Guevara decidió viajar a EE.UU. a la espera de que sus problemas se tranquilizaran.
Sin embargo, la situación no cambió en su país.
Fue así que este periodista decidió solicitar asilo político, creyendo que su caso era lo suficientemente sólido para que las autoridades le concedieran este beneficio migratorio.
Y mientras esperaba respuesta, Guevara construyó una vida aquí y recibió a dos nuevos miembros de su familia, sus hijos Jonathan y Óscar, de uno y ocho años, respectivamente.






