Amigas de una misma jornada
Johanes Rosello | 12/26/2012, 10:50 a.m.
Las latinas con cáncer tienen un espacio único para hablar de sus experiencias y recibir apoyo.
“No hay como vivirlo”, asegura Adriana Lubin, una sobreviviente de cáncer de seno que llegó a reunirse con otras mujeres que conocen muy bien el camino que ha recorrido. Lubin asistió a la primera reunión del grupo de apoyo para pacientes de cáncer Entre Amigas.
“Cuando uno lo vive la verdad es bien difícil, porque sientes que nadie te entiende, hasta que conoces otras personas que lo han vivido”, dijo la joven para quien encontrar este grupo de apoyo fue una bendición pues es el único en español.
Gladys Long, una sobreviviente de cáncer hace 33 años, es su facilitadora.
“Al enfrentar la enfermedad crees que eres la única y al venir a un grupo de apoyo ves que tu jornada va a ser con otras amigas”, dijo Long, quien antes de comenzar este grupo trabajó con la Georgia Cancer Foundation por más de 30 años.
Entre Amigas es patrocinado por la organización Cancer Support Community y se reúne el tercer jueves de cada mes. El grupo está conformado por latinas con cualquier tipo de cáncer.
“Quisimos tener este grupo porque nadie en la comunidad lo estaba haciendo y yo no quería que en la comunidad (latina) se sintieran que no las estábamos tomando en cuenta”, dijo Rachel Newby, directora de programas del grupo.
El cáncer es la tercera causa de muerte entre los latinos, de acuerdo con la Sociedad Estadounidense del Cáncer. Entre los nuevos casos de este mal las mujeres son cada vez más diagnosticadas con cáncer de seno.
Adela Loeza descubrió hace poco que un tumor en su pecho era cáncer. La mexicana de 39 años y madre de dos niños llegó al grupo de apoyo justo después de salir de su quimioterapia.
“Empecé mi tratamiento en noviembre, yo misma lo detecté. Yo lo presentía porque en mi familia hay antecedentes (de cáncer de seno)”, relató Loeza.
Aunque dos primas de Loeza padecieron cáncer, en el caso de Lubin es la primera persona en su familia que enfrenta esta enfermedad.
“Teniendo herencia existe un poco más de riesgo, pero hay tantas pacientes que no tuvieron familiares con cáncer”, explicó Long, quien aseguró que el cáncer de seno hoy día ataca a personas más jóvenes.
Una prueba esencial
Las mamografías generalmente son recomendadas para mujeres mayores de 40 años, pero en el caso de Lubin y Loeza su cáncer de seno llegó antes de lo pronosticado por los médicos.
“Si me hubiera esperado hasta los 40, me hubiera pasado otra cosa porque es muy difícil que te hagan la mamografía antes. Para nosotros un año cuanta mucho”, explicó Lubin que igual que al igual que Loeza es madre de dos niñas que la mantienen en pies de lucha.
Para el cáncer no hay edad, ni cultura, ni etnia, asegura Long. De hecho, la chica más joven del grupo tiene 11 años y la mayor tiene 60. Por esto la facilitadora dijo que es importante conocer el cuerpo y estar atento a sus cambios para asegurar una detección temprana.












