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¿Y la baja presión?

Agencia Reforma | 12/5/2012, 9:59 a.m.
¿Y la baja presión?

La mayoría está familiarizada con la hipertensión, pero menos conocida y frecuente es la hipotensión, que es cuando la presión arterial es más débil de lo normal.

El cardiólogo internista José María Villarreal comenta que gracias al bombeo que realiza el corazón se difunden a través de los vasos sanguíneos casi cinco litros de sangre por todo el cuerpo humano.

“La sangre suministra el oxígeno y los demás nutrientes a todos los tejidos, órganos y sistemas del ser humano que necesitan para funcionar correctamente”, explica.

La hipotensión arterial, dice, es una condición anormal que le puede ocurrir a una persona sana, debido a fallas cardiacas, un shock, hemorragia u otros padecimientos.

Vértigo y desmayo

El cardiólogo internista José María Villarreal explica que el sistema circulatorio posee un mecanismo de autocontrol conformado por células presorreceptoras o reveladoras de presión situadas en las paredes de las arterias.

“Su función principal es la de señalar cada mínima variación de la presión que se produce en el interior de los vasos”, indica el especialista.Las más importantes se encuentran en la aorta, la gran arteria que sale del corazón, y en la carótida, otra de gran calibre que está encargada de llevar sangre al cerebro.

En una persona adulta una presión sistólica entre 100 y 140 milímetros de mercurio y una presión diastólica de entre 60 y 90 milímetros de mercurio se consideran niveles ordinarios.

Pero cuando la presión cae a niveles alarmantes provoca un aumento de la frecuencia cardiaca.

Normalmente gracias a una acción hormonal, las arteriolas, que son pequeños vasos sanguíneos, se contraen para mantener su flujo sanguíneo cerebral habitual, explica Villarreal.

Pero cuando esto no sucede, la persona siente vértigo, visión nublada o sufre un desmayo, debido a que los órganos del organismo reciben menos sangre de lo normal.

Atención médica

Las causas más frecuentes de una hipotensión son: disfunción cardiaca, por un infarto de miocardio o cardiopatías, disminución del volumen sanguíneo, a causa de hemorragias, deshidratación severa, así como quemaduras graves.

También puede ser por disfunción vascular o neurológica, como el síncope vasovagal e hipotensión postural; trastornos del metabolismo, como feocromocitoma o insuficiencia suprarrenal, así como toxicidad por fármacos.

Por su variedad de causas, afecta a diferentes tipos de personas. En personas mayores, problemas cardiacos y de hipotensión postural suelen ser las razones más comunes de una baja presión.

“La hipotensión postural es cuando la gente se pone de pie y se les nubla la vista, pero esto es pasajero y no representa ningún peligro”, afirma el cardiólogo internista José María Villarreal.

Más delicado es una baja presión debido a una disminución de volumen de sangre, ya sea interna o externa, a causa de un accidente, herida de bala o lesión punzocortante.

“Menos frecuente es un vasovagal que afecta sobre todo a mujeres jóvenes, delgadas y muy altas; es la hipotensión más frecuente en mujeres”, señala Villarreal.

Una hipotensión no necesita de un tratamiento, pero sí de atención médica para elevar los niveles de la presión.

Villarreal explica que primero se coloca al paciente en reposo y se le administran volúmenes de líquidos intravenosos y medicamentos presores de acuerdo con la causa.

“Una baja presión en individuos que no tienen un problema de salud no es por lo general motivo de alarma”, añade el cardiólogo.