Busca a su mamá, 25 años después
Hispano pide la ayuda de la comunidad para encontrar a su madre
Mario Guevara | 8/8/2012, 3:01 p.m.
Tras haber sido abandonado cuando era un infante, un joven mexicano ahora quiere conocer sus raíces y a su familia biológica.
Como si se tratara de la repetición de la historia de Moisés, una madre abandonó a su bebé en una pequeña canasta, tras considerar que sería incapaz de suplir sus necesidades.
Y al igual que ese famoso personaje bíblico, el infante de apenas dos semanas de nacido fue dejado por su progenitora en un lugar estratégico, con la esperanza de que alguien en mejores condiciones que ella lo encontrara. Y así pasó.
Este inusual suceso ocurrió en marzo de 1987, en un exclusivo vecindario de Buckhead, en Atlanta. Las autoridades hallaron al menor luego de que una persona se topara con él.
Un pequeño escapulario y un certificado de regalo por 5 dólares que le dieron a la mujer en el hospital tras el nacimiento del niño era todo lo que estaba dentro de la canasta junto con él. En el dorso de esa tarjeta se leía un mensaje que comenzaba con la fecha de nacimiento del bebé: 2 de febrero de 1987.
“Help me please (ayúdeme por favor) I not money para it, (no tengo dinero para él) my baby have hangry (mi bebé tiene hambre)”, concluye la nota.
Tras indagar con los residentes del complejo de apartamentos en busca de los parientes del infante, las autoridades no encontraron a nadie y tuvieron que hacerse cargo de él.
Lo llamaron Kelvin
Los paramédicos que revisaron al infante se encariñaron con él y por motivos de identificación tuvieron que ponerle un nombre: escogieron Kelvin.
Lo llevaron a un centro médico para someterlo a todas las pruebas requeridas y determinaron que se encontraba en perfecto estado de salud.
La División de Servicios para Niños y Familias (DFCS) inició una investigación en todos los hospitales locales para saber más sobre el pequeño.
La agencia descubrió que justo en la fecha que la madre escribió en la tarjeta un bebé, hijo de una mexicana, había nacido en el Northside Hospital.
Ella dijo que se llamaba María Solís García y que tenía 21 años de edad. La mujer le puso por nombre al recién nacido Jesús Solís.
La joven no dio ninguna dirección y le manifestó al personal médico que la atendió que acababa de llegar ilegalmente de México y que no tenía familiares ni amigos en Estados Unidos.
Sostuvo que escogió Atlanta porque había escuchado que era un buen lugar para conseguir trabajo.
En el reporte oficial, la persona de DFCS a cargo de indagar el caso describió a la que podría ser la madre biológica de Kelvin, a quien ya habían identificado como Jesús.
“Ella es una joven bonita, con un hermoso aspecto facial y de cabello café risado”, inicia el escrito.
El trabajador social sigue describiendo a la mujer como tímida e introvertida. “Ella dijo que tenía educación de secundaria, pero hablaba con un buen nivel de inteligencia”.
Los meses pasaron y, tras no dar con el paradero de María, Jesús pasó oficialmente a custodia del estado y fue internado en un albergue, donde lo pusieron en adopción.











