Joven ‘sin papeles’ rumbo a Harvard
Johanes Rosello | 4/18/2012, 12:29 p.m.
Tras un comienzo difícil, un estudiante guatemalteco cumplió su gran sueño: la admisión a una de las universidades más prestigiosas del país.
La incertidumbre que tenía Gary Castellanos sobre su entrada a la universidad se convirtió en una alegría inmensa cuando se enteró el pasado 22 de marzo que Harvard, la universidad de sus sueños, le dijo que sí.
Así, en septiembre, Gary empezará a estudiar leyes y economía en esta reconocida universidad de Massachussetts, que además becó al joven.
A pesar de la alegría que hoy embarga a la familia Castellanos, hace unos meses la meta del joven guatemalteco de completar una carrera universitaria estaba en suspenso por ser indocumentado.
A Gary, de 18 años, le afectó mucho la noticia de que en Georgia la Junta de Regentes prohibió el acceso de estudiantes indocumentados a las universidades estatales más prestigiosas.
“Mi hijo estaba abatido y me dijo con lágrimas en los ojos ‘papá, para qué estoy estudiando’”, recordó Gary Castellanos, padre.
Desde temprano en la vida, este destacado alumno de Centennial High School tenía claro que quería ir a la universidad y desde que tenía 13 años se imaginaba estudiando en Harvard.
Sus padres, que emigraron a Georgia cuando él tenía 8 años, confiaban en las oportunidades que tendrían sus hijos y no imaginaron que a Gary le costaría cumplir esta meta por su estatus migratorio.
“Siempre vi las universidades de alguna manera cerca, porque dije aquí tienen todos los recursos. En ese momento tampoco estaba esa persecución de las autoridades de migración contra nuestra gente sin documentos”, sostuvo el padre.
“Es frustrante pensar cómo les exigen las autoridades a los niños que vayan a la escuela y después le cierran la puerta en la universidad”, opinó el padre sobre la situación de los alumnos indocumentados.
Un difícil inicio
Hace 10 años, Gary llegó a Georgia junto a su familia procedentes de la ciudad de Chiquimula (Guatemala). El mayor de tres hermanos recordó el día que llegó a la escuela Hillside Elementary.
“Ese primer día fue tenso, no sabía ni cómo preguntar”, recordó Gary, quien en aquel entonces no sabía ni una palabra de inglés. En la primaria lo ubicaron en el programa English for Speakers of Other Languages (ESOL), donde estuvo desde tercero hasta quinto grado.
Una vez que entró a la escuela intermedia, recomendado por sus maestros que vieron su potencial, pasó de ESOL a tomar cursos avanzados, clases que son equivalentes a cursos universitarios.
Gary asegura que sus padres han sido una de las principales razones de su éxito académico, a pesar de sus limitaciones para ayudarlo con sus tareas por no saber el idioma.
“Los padres son muy importantes, son la ayuda moral, a veces tienen barreras del lenguaje o cualquier otro tipo de barrera, pero lo que más importa es el lado emocional, porque a veces uno se tupe”, expresó el joven.
Gary opina que uno de los problemas que afecta más el potencial de los jóvenes latinos para ir a la universidad es la falta de apoyo de sus padres y, según el joven, ese estímulo hace una gran diferencia.







