Etiqueta en la autopista
Agencia Reforma | 4/18/2012, 12:24 p.m.
Siempre que se sale a carretera hay que estar conscientes de ciertas reglas de cortesía y vialidad que no necesariamente se ponen en práctica con el manejo urbano.
Lo primero que debemos de estar conscientes es que las carreteras son de todos y todos tenemos el mismo derecho de transitar por ellas. Hay muchas complicaciones adicionales.
La autopista es un ambiente muy diferente al de las calles y avenidas de la ciudad y cada conductor está en una posición completamente diferente a la de los conductores a su alrededor.
En la ciudad es fácil predecir un poco las condiciones de los demás conductores. A fin de cuentas las horas de entrada y salida de colegios, oficinas y horas de comida son muy similares para todos.
Sin embargo, en carretera es imposible saber el nivel de cansancio de los conductores que nos rodean, la distancia que han recorrido o que les falta por recorrer y el nivel de experiencia en manejo extraurbano es aún más polarizado que en la ciudad.
Y no solo hay diferencias en las personas, también en los vehículos que circulan por las carreteras hay diferencias marcadas. Todos tienen diferentes capacidades y cualidades y hay que tener empatía con los conductores de cada uno de ellos.
En las carreteras de doble sentido, por ejemplo, hay que ser especialmente cautelosos y conducir con inteligencia.
Qué se debe hacer
Aunque nunca estamos exentos de un accidente, podemos minimizar los riesgos con algunas medidas de precaución:
Luces
En carretera es tan importante ver como ser visto.
Todas las luces deben de estar en perfecto funcionamiento, incluyendo las traseras. Y hay que recordar prenderlas en las situaciones en que sean necesarias, como al entrar a túneles o en condiciones de lluvia.
También hay ciertas situaciones cuando no es evidente la necesidad de emplearlas. Una de estas situaciones es al atardecer, cuando el sol está a nuestras espaldas.
La iluminación para nosotros es ideal, pero para quienes circulan en sentido contrario es poco favorable. Encender las luces les ayudará a distinguir nuestro auto más fácilmente.
Una situación similar es durante el día en carreteras de rectas largas, en donde por el color del auto o la posición del sol a la distancia nuestro auto se puede confundir con el pavimento o el reflejo del pavimento. En estas situaciones es mejor encender las luces y asegurarse de no olvidar apagarlas al apagar el vehículo.
Así como es importante considerar las luces para ser visto, es importante asegurarnos que no impiden la visibilidad de los demás.
Uno de los errores más comunes y molestos de algunos conductores es encender las luces de niebla cuando no son necesarias. Si no hay niebla no deben de estar encendidas y menos la luz de niebla trasera, que sin niebla solo encandilará al conductor tras nosotros.
Haga lo mismo con los faros frontales. Si se tiene tráfico en contra no se debe de conducir con las luces altas, incluso en autopistas.
Es recomendable inspeccionar la alineación de los faros o regresar a las luces originales cuando los faros principales fueron instalados como accesorios, pues muchas veces son más potentes pero fuera de los estándares de iluminación automotrices.








